En tan solo un año, estas filiales han pasado de una facturación de 4.515 millones a 5.269 millones, un 16,7% más. El sector ingresó en los tres primeros meses del año 24.449 millones, por lo que el ritmo de crecimiento fue menor, del 7,8%.
Las filiales bancarias en seguros ya agrupan el 21,5% de las primas totales, cuando hasta marzo de 2025, ese porcentaje no llegaba al 20%. Esto refleja la puesta en valor que la banca está haciendo en este negocio, en especial por las sociedades en las que cuentan con todo el capital. Las filiales bancarias en seguros están, en su gran mayoría, dedicadas al ramo de vida ahorro y vida riesgo por las sinergias con la actividad de sus matrices. Además de contar con ese expertise, los grupos han identificado los seguros como una fuente importante y regular de ingresos por comisiones. En algunos casos como en CaixaBank, este negocio representa más de la mitad de las comisiones totales que ingresa el banco. Por ello sus filiales crecen notablemente: VidaCaixa creció un 25%, lo que se transforma en más de 600 millones, mientras Adeslas (participada también por Grupo Mutua Madrileña) incrementó sus ingresos un 10%. Por otro lado, Sabadell, que fue el gran dinamizador el 2025, inicia el año con un decrecimiento del 21% en vida por el extraordinario año pasado. En seguros generales, crece un 14%. En esa misma línea está Santander, que cae un 13,5%, aunque coge impulso en sus alianzas en no vida con Aegon y Mapfre, con crecimientos a doble dígito. BBVA también desacelera, aunque con un crecimiento del 20% en vida acecha a Sabadell. Por último, la gran recuperación la lidera Unicaja con su sociedad con Santalucía, que crece un 25,3%.
