El 69% cree que Europa se está quedando atrás frente a Estados Unidos y China en el desarrollo tecnológico y el 62% piensa que esta dependencia puede representar una amenaza para la seguridad europea, con la inteligencia artificial y los sistemas de pago como los ámbitos en los que se percibe una mayor preocupación.
Aunque el concepto de soberanía digital sigue siendo poco conocido —solo el 29% afirma haber oído hablar de él—, sus implicaciones generan una preocupación ampliamente compartida por la población, independientemente de la edad, el género o el territorio.
Estos resultados ponen de manifiesto que la soberanía digital no se limita al desarrollo de plataformas o aplicaciones, sino que implica también infraestructuras, capacidades industriales, protección de datos, ética, seguridad, talento e innovación.
La primera gran encuesta sobre Soberanía Digital realizada en España por Fundación Telefónica junto con Metroscopia analiza percepciones y retos de los ciudadanos y empresas españolas ante el desafío de impulsar la autonomía digital europea. Aunque tan solo el 29% ha oído hablar de soberanía digital, la preocupación por sus implicaciones es mayoritaria y transversal a toda la sociedad. El 82% considera que Europa depende de empresas tecnológicas de otros países y el 62% cree que esta situación supone una amenaza para la seguridad europea, con las plataformas de IA y los sistemas de pago a la cabeza.
La ciudadanía demanda una mayor autonomía tecnológica: el 86% apuesta por desarrollar tecnologías propias, el 70% elegiría una plataforma europea si ofreciera los mismos servicios que una no europea y el 87% considera que los gobiernos deben impulsar este desarrollo. A pesar de la inquietud, existe confianza en la capacidad de reacción europea: el 54% cree que la soberanía tecnológica de Europa aumentará en la próxima década.
Frente a este escenario, los ciudadanos muestran un amplio respaldo a una mayor autonomía tecnológica europea. El 86% considera que Europa debería disponer de sus propias plataformas y tecnologías para reforzar su competitividad y reducir dependencias estratégicas. Asimismo, el estudio refleja que existe una predisposición clara a adoptar soluciones europeas. Aunque el 67% reconoce no conocer actualmente plataformas tecnológicas desarrolladas en Europa, el 70% afirma que priorizaría una alternativa europea si ofreciera prestaciones equivalentes a las de una plataforma no europea. Estos datos evidencian una oportunidad para impulsar un ecosistema tecnológico europeo capaz de responder a las demandas de los ciudadanos en ámbitos como la seguridad, la competitividad, la ética y la protección de datos.
La preocupación de los españoles no se limita a la competitividad tecnológica. El informe también refleja una importante inquietud por el control y uso de los datos personales por parte de grandes plataformas digitales no europeas. La preocupación alcanza niveles especialmente elevados cuando se trata de información sensible: el 90% muestra inquietud ante el acceso a datos bancarios, el 85% a información patrimonial y fiscal, el 79% a datos de localización y movilidad y el 78% a información sanitaria.
La respuesta a esta situación pasa, según la ciudadanía, por reforzar las capacidades tecnológicas propias. El 87% considera que los gobiernos europeos deberían impulsar activamente el desarrollo de tecnologías europeas.
Además, los españoles identifican como elementos clave para la soberanía digital las redes de telecomunicaciones, la ciberseguridad, los centros de datos y los servicios cloud. El 86% considera prioritario disponer de capacidades propias en ciberseguridad y telecomunicaciones, el 83% en centros de datos y el 79% en servicios cloud. Estos resultados ponen de manifiesto que la soberanía digital va más allá de las plataformas tecnológicas e incluye infraestructuras críticas, talento, innovación, protección de datos y capacidad industrial.
La percepción ciudadana sobre la tecnología combina preocupación y confianza. Aunque existen inquietudes relevantes relacionadas con la inteligencia artificial, la seguridad digital, la desinformación y la gestión de los datos personales, la mayoría reconoce también el impacto positivo de la tecnología en ámbitos como la economía, el empleo o la educación. En este contexto, el 54% de los españoles cree que la soberanía tecnológica europea aumentará durante la próxima década, reflejando la percepción de que Europa aún dispone de capacidad para fortalecer su posición en el escenario tecnológico global.

