En concreto, en la última subasta de junio y la primera después de la subida de tipos de interés acordada por el Banco Central Europeo (BCE), el organismo ha adjudicado 1.953,7 millones de euros en obligaciones del Estado a 7 años a un tipo de interés marginal del 3,038%, por debajo del 3,169% de la subasta previa.
Asimismo, ha colocado 2.552 millones de euros en obligaciones a 10 años, con un tipo marginal del 3,386%, inferior al 3,448% de la subasta anterior de esta clase de papel, al tiempo que ha adjudicado 1.326,6 millones de euros en obligaciones del Estado a 30 años con una vida residual de 14 años y un mes, a un tipo marginal del 3,641%, por encima del 2,189% de la subasta previa.
La demanda ha superado con creces la cantidad finalmente adjudicada por el Tesoro, aunque no ha llegado a duplicarla. En total, se han recibido solicitudes por valor de 10.941,5 millones de euros para las tres referencias subastadas, frente a los 5.832 millones colocados por el organismo.
Tras la subasta de este jueves, el Tesoro volverá a los mercados el próximo 2 de julio, con una nueva subasta de bonos y obligaciones, a la que le seguirá, el día 7, una de letras a 6 y 12 meses.
