Aunque el Banco Central Europeo subió los tipos de interés en su reunión de junio, el mercado ya había descontado plenamente este movimiento, por lo que ya estaba reflejado en el valor del Euríbor.
El principal motivo de la ligera caída del indicador este mes ha sido lo ocurrido tras la firma del acuerdo marco de paz entre Estados Unidos e Irán. El pacto provocó fuertes descensos en los precios de los futuros del petróleo – que ya han regresado a niveles previos al conflicto – y una corrección a la baja en las expectativas de subidas de tipos por parte del BCE. Aunque el mercado sigue descontando una subida de tipos a lo largo del año, mantenemos un alto grado de escepticismo y creemos que existe margen para que las expectativas se moderen aún más. Las declaraciones de Lagarde la semana pasada refuerzan nuestra visión: la presidenta del BCE señaló que no ve necesidad de adoptar medidas adicionales agresivas para contrarrestar el shock generado por el conflicto con Irán.
Por todo ello, esperamos que el BCE mantenga los tipos de interés en sus niveles actuales a corto plazo, a medida que la inflación converge progresivamente hacia el nivel objetivo. Paralelamente, si las negociaciones entre Estados Unidos e Irán avanzan sin contratiempos, deberíamos ver una reducción adicional de las expectativas de tipos en la eurozona y un posible descenso, aunque moderado, del Euríbor a 12 meses desde los niveles actuales.

