El gas estacional, que supone cerca del 47% del coste de aprovisionamiento y cotiza al alza, encarecería la energía casi un 70%. Sin embargo, al incluir otros conceptos de la factura, la subida final sería del 54% a partir del 1 de octubre. Así, un hogar con calefacción de gas y un consumo anual de 9.000 kWh pasaría de pagar unos 600 euros al año a cerca de 910 euros.
Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en la próxima revisión trimestral el precio del gas para los clientes acogidos a la TUR 2, con consumos de entre 5.000 y 15.000 kWh anuales, aumentará de 4,12 a unos 6,95 céntimos por kWh. Esto supondrá un incremento superior a 300 euros al año para un hogar medio. Aunque el coste de la energía subiría un 69%, el impacto final en el recibo se limitaría al 54% al incluir costes fijos, impuestos y alquiler del contador.
La principal causa de esta subida es el sistema de cálculo de la tarifa regulada. En el último trimestre del año aumenta el peso del gas estacional hasta casi el 47% del coste de aprovisionamiento y, dado el elevado precio de los futuros del gas, el coste de la materia prima prácticamente se duplicará. A ello se suma la revisión anual de peajes y cargos regulados, aunque su efecto será menor.
Pese al fuerte encarecimiento previsto, la OCU recomienda no abandonar apresuradamente la tarifa regulada, ya que sigue siendo más competitiva que muchas ofertas del mercado libre, con ahorros de al menos un 22% frente a las mejores tarifas fijas y superiores al 40% respecto a numerosas propuestas comerciales. No obstante, aconseja comparar las ofertas disponibles a partir de octubre y analizar aspectos como el precio del kWh, el término fijo, la duración del contrato y los servicios adicionales antes de cambiar de tarifa.
