BBVA Research considera que los 7.000 millones de euros previstos serán insuficientes para reducir el déficit habitacional que arrastra España.
Según el informe, el país acumula una carencia de unas 700.000 viviendas entre 2021 y 2025, mientras que el plan permitiría construir entre 45.000 y 70.000 inmuebles durante su vigencia, un impacto que el banco considera limitado frente a la magnitud del problema.
BBVA valora aspectos positivos como el aumento de recursos, el impulso al parque público permanente, la industrialización del sector y la colaboración público-privada. Sin embargo, advierte de que no se abordan suficientemente los principales obstáculos para aumentar la oferta: la escasez de suelo finalista, la lentitud de los trámites urbanísticos, la falta de mano de obra, la incertidumbre regulatoria y la reducida rentabilidad de algunos proyectos.
Las previsiones del banco apuntan a un aumento de la construcción, con 153.000 viviendas iniciadas en 2026 y 170.000 en 2027. No obstante, estas cifras seguirán por debajo del ritmo de creación de hogares, lo que mantendrá la presión sobre la oferta y los precios.
BBVA prevé además una caída de las compraventas del 7,3% en 2026 debido al encarecimiento de la vivienda y a la escasez de producto disponible. En paralelo, estima que los precios subirán un 12% en 2026 y un 5,7% en 2027, impulsados por la demanda, los bajos tipos de interés y el crecimiento demográfico.
Para reducir significativamente el déficit residencial, la entidad considera necesario aumentar la inversión, agilizar el desarrollo de suelo, simplificar los procedimientos urbanísticos, reforzar la participación privada y mejorar la coordinación entre administraciones. Asimismo, alerta de que la falta de infraestructuras eléctricas podría retrasar la construcción de más de 80.000 viviendas previstas.

