La compañía alemana garantiza la actividad de ambas factorías gracias a la producción de una nueva generación de vehículos eléctricos compactos de Volkswagen, Cupra y Skoda. En Martorell se fabrican ya el Cupra Raval y el Volkswagen ID. Polo, mientras que Pamplona produce el Skoda Epiq y comenzará este mes con el Volkswagen ID. Cross.
Según Thomas Schäfer, máximo responsable de Volkswagen Turismos, las plantas españolas destacan por su alta productividad, rentabilidad y una potente red de proveedores, factores que las convierten en piezas clave de la estrategia europea del grupo. Además, la futura gigafactoría de baterías de Sagunto reforzará aún más su posición.
Volkswagen prevé que Martorell y Pamplona alcancen prácticamente su capacidad máxima en 2027. La compañía también estudia asignar nuevos modelos para compensar la desaparición progresiva de algunos vehículos de combustión y garantizar la carga de trabajo a largo plazo.
La acogida comercial de los nuevos eléctricos está superando las expectativas. El grupo acumula más de 70.000 pedidos de sus nuevos modelos urbanos en Europa, incluidos 25.000 del ID. Polo, mientras que el Cupra Raval se ha convertido en el lanzamiento más exitoso de la marca.
Ante el elevado nivel de utilización de las plantas españolas, Volkswagen no descarta ampliar parte de la producción a su fábrica portuguesa de Palmela, donde planea fabricar desde 2027 un eléctrico urbano con un precio inferior a 20.000 euros.

