La solicitud se produce un día después de que Zapatero declarara ante el juez de la Audiencia Nacional, Calama, que las piezas procedían de un regalo personal del rey de Arabia Saudí.
La defensa del exdirigente socialista argumenta que Juan Yanes López, director general de la firma, comprometió su imparcialidad al realizar en mayo unas declaraciones televisivas sobre las joyas, antes incluso de ser nombrado perito judicial. En aquella intervención, basada en fotografías de las piezas, estimó que el conjunto podría alcanzar un valor cercano a dos millones de euros.
Según Zapatero, estas manifestaciones anticiparon el objeto y las conclusiones del informe pericial, por lo que solicita que los expertos sean apartados del procedimiento y sustituidos por otros especialistas independientes.

