González, que ha participado en un coloquio del Círculo Empresarial de Málaga, ha dicho que nada le representa de «verdad», ni el comportamiento de este PSOE, ni que la intención de las derechas sea sólo «echar a Sánchez», sin proyecto de país. «Me gustaría, aunque no fuera de mi gusto, ver que hay un proyecto de país alternativo», ha añadido. Ha sido muy crítico con la aprobación de los decretos de vivienda en la Diputación Permanente, algo que ha asegurado que le «abochorna» y que es «antidemocrático» porque «no respeta las reglas del juego». «Algunas veces la gente dice ‘eres muy crítico con Pedro Sánchez’, pero no es verdad, digo lo mismo que él decía cuando Rajoy era presidente, lo que pasa es que yo digo lo mismo y él dice lo contrario», ha manifestado González en relación a la aprobación de normas tras la disolución de las cámaras.
Ha indicado que «es una obviedad para todos los españoles» que está descontento con la gestión del PSOE, con «errores» que se están cometiendo, el más grave para él los cuatro años sin presupuestos, algo que está recogido en la Constitución. Sobre los resultados de las elecciones, ha dicho que es «inevitable» un pacto PP-Vox y ha explicado que a él no le gusta la extrema derecha, pero que en España ya se ha visto pactar con Bildu «blanqueando a ETA» y «pedir perdón al fugado» Puigdemont.
Sobre la promesa de Alberto Núñez Feijóo de construir un millón de viviendas, ha dicho que lo ve bien y que sí se pueden hacer, con un plan público-privado, en el que estén de acuerdo los principales actores y todas las administraciones, y acabando «con una parte de la burocracia», con silencio administrativo positivo.
En referencia a la regularización de inmigrantes en España, ha dicho que está de acuerdo, pero no en cómo se está haciendo, ya que ha cifrado los «regularizables» en 600.000. Ha apostado por «estimular» a la gente al trabajo en una empresa, que no ocurra como «en algunos casos» que se busca «la paguita y una chapuza».

