«En vista de la estabilidad de las perspectivas económicas mundiales y de los sólidos fundamentos actuales del mercado, reflejados en los bajos niveles de inventarios de petróleo, los ocho países participantes decidieron aplicar un ajuste (incremento) de producción de 137.000 barriles diarios (bd)», ha informado la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en un comunicado.
La decisión la tomaron en una videoconferencia ocho ministros de Energía (Arabia Saudí, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán) que en 2023 acordaron recortes voluntarios para apuntalar entonces los precios del crudo.
Este es el octavo incremento mensual desde abril, de entre 137.000 y 548.000 bd cada uno, con un aumento total de las cuotas de producción de más de 2,5 millones de barriles diarios (mbd), lo que equivale a alrededor del 2,4 % de la demanda mundial. Con estos incrementos, la OPEP+ busca revertir dos recortes voluntarios de 2023: uno de 2,2 mbd, asumido principalmente por Arabia Saudí y Rusia; y otro de 1,65 mbd, repartido entre esos ocho miembros del grupo. Una vez devueltos al mercado los 2,2 mbd, la OPEP señala que el incremento de noviembre se hace a cuenta del recorte de 1,65 mbd.
Los analistas ven en esta política un giro en la estrategia de la OPEP+, impulsado principalmente por Arabia Saudí, a favor de recuperar cuota de mercado asumiendo precios más bajos, en lugar de la política de apuntalar las tarifas mediante fuertes recortes de las extracciones.
La OPEP+ ha recibido también presiones del presidente de EEUU, Donald Trump, para aumentar la producción y así bajar los precios. «Los países continuarán vigilando y evaluando de cerca las condiciones del mercado y, en sus esfuerzos constantes por apoyar la estabilidad, reafirmaron la importancia de mantener un enfoque prudente y conservar plena flexibilidad para pausar o revertir los ajustes», ha explicado la OPEP.
