El espacio se ha consolidado como un referente de la «bistronomía» canalla, elevando el arte de la fritura a la alta cocina y maridándolo con una curaduría excepcional de vinos de mínima intervención Para festejar este hito, la carta estrena platos como el Fried butter chicken o el Tupinambo frito con süzme, culminando la celebración el domingo 29 con una fiesta de electrónica underground en la Asociación Freedonia
Tres años de culto irreverente en los que este enclave ha logrado lo impensable: despojar a la fritura de todos sus prejuicios y elevarla a la categoría de alta precisión culinaria.
Detrás de esta liturgia de la técnica se encuentra el rigor absoluto de Mathieu Pérez. Tras haber forjado su leyenda en fogones icónicos de la ciudad como Bar Brutal o la vanguardista propuesta de King Kong Lady en Casa Bonay, el chef lleva tres años volcando su savoir-faire en Señora Dolores. Su filosofía es innegociable: máximo respeto por el producto de origen y un dominio milimétrico de las temperaturas y los rebozados. El resultado es una fritura etérea y crujiente que, lejos de enmascarar, potencia la jugosidad y las cualidades intrínsecas de cada ingrediente, desde la casquería más selecta hasta los vegetales de temporada.
Señora Dolores nació como una oda nostálgica a la hostelería española de los años cincuenta y setenta, reivindicando la cultura de barra, el trato profesional y esa ‘bistronomía’ donde la cercanía se da la mano con la excelencia absoluta. Para celebrar este tercer año de vida, la propuesta gastronómica exhibe su mejor versión incorporando sugerencias que son pura devoción técnica.
La carta es una exhibición de virtuosismo donde brillan creaciones como el adictivo Fried butter chicken, la delicada Tempura de mini gambas o el sorprendente Tupinambo frito acompañado de süzme. Estas incorporaciones contemporáneas dialogan a la perfección con reinterpretaciones de calado más tradicional, como el infalible Flamenquín o el Celerie Rémoulade, un elegante cruce entre la gastronomía castiza y el refinamiento francés. El festín encuentra su clímax en una sugerente propuesta dulce de memoria pura, protagonizada por el Flan de anís verde, el Cremoso de café o un intenso Pastel de chocolate negro al 80% bañado en crema inglesa.
La experiencia en Señora Dolores quedaría incompleta sin su bodega. El restaurante alberga una de las selecciones líquidas más personales y dinámicas de la ciudad, huyendo de etiquetas convencionales para apostar radicalmente por vinos naturales y de baja intervención. El trabajo de pequeños viticultores y terruños singulares ofrece la acidez, tensión y vivacidad perfectas para limpiar el paladar y armonizar con la untuosidad de la alta fritura. Esta curaduría tan específica ha convertido al establecimiento en un punto de encuentro ineludible para quienes buscan una profundidad vinícola que rara vez se encuentra en los circuitos habituales.
Esa convergencia casi mística que junta aniversario y Viernes de Dolores encontrará su punto álgido este fin de semana. Fiel a su espíritu disruptivo, el restaurante trasladará su identidad a la Asociación Freedonia el próximo domingo 29 de marzo para poner el broche de oro a la celebración. Bajo el concepto «EDEN STAGE», el equipo ha organizado una fiesta (de 20:00h a 02:00h) con un line-up internacional que incluye a Nel Brooks, Cheptel Queen, Julia Matraca y Matrezovich, clausurando este tercer cumpleaños al más puro estilo rave y rodeados de su fiel comunidad.
Señora Dolores
C/ del Marquès de Campo Sagrado, 27, 08015 Barcelona
+34 931 27 13 50
IG: @dolores.barcelona
Horario: M-M-J 18:30-00h / V-S 13:00-15:30 – 19h-00h / D 13:00-17:00h
