Así que toca a rebato con juna cartita de marras en la que manipula todo lo que puede y mas, pero como nadie le contesta, pues se queda tan feliz. Y es que en su misiva, reivindica el ‘no a la guerra’ que postula su formación política y el Ejecutivo, retoma uno de los eslóganes que se hicieron populares hace 23 años entre quienes en España se oponían a la invasión de Irak por parte de EEUU: “No en mi nombre”, hace oposición a Aznar, cuando a saber dónde estará este señor y a que se dedica, pero desde luego nmo es candidato a nada que se sepa y manipula todas las cifras posibles para hacer creer que su Gobierno se está gastando miles de millones en ayudar al personal a salir del atolladero en el que nos ha metido Triump, un nuevo odioso yanqui.
Así, en una exyensa carta de dos páginas, el secretario general de los socialistas ha retomado todos sus argumentos del último mes con los que se ha opuesto a la guerra en Irán y ha sacado pecho sobre posicionar a su Gobierno en el «lado correcto de la historia».
Pero eso si, como hemos dicho manipula las cifras y transforma las rebajas fiscales del decreto anticrisis convalidado esta semana por el Congreso de los Diputados en «inversión», a pesar de que más de la mitad de los 5.000 millones por el Ejecutivo corresponden a una reducción de la recaudación del Estado, no a un incremento del gasto o a una derivación del mismo. Así, se estima que la rebaja sobre el impuesto especial de hidrocarburos mermará los ingresos en 656,5 millones, la del IVA a la electricidad, 539,1 millones, a los combustibles, 507 millones, y la suspensión del impuesto de generación eléctrica lo hará en 450 millones, según datos del propio Ministerio de Hacienda.
En el texto, el líder socialista ha vuelto a hacer oposición al Gobierno de Aznar del año 2003, como ya hiciera en el Congreso en las últimas semanas. Indica que «hace ya 23 años» aprendió lo que ocurre cuando un gobierno «da la espalda a su gente y se pliega ante los intereses de una potencia extranjera. Cuando se desprecia la verdad y se coloca a un país en el lado incorrecto de la historia». Y ensalza las manifestaciones pacifistas de aquel momento que, sin embargo, no consiguieron que el Ejecutivo del PP variase su política exterior.
Sánchez asegura en su misiva que el bombardeo de EEUU e Israel sobre Irán ha provocado que el régimen de los ayatolás respondiese atacando a países de su entorno «en una espiral de inestabilidad que no ha hecho sino crecer y amenazar a toda la región, y al planeta en su conjunto». «Llevamos un mes de guerra abierta en Oriente Medio: más de 2.000 vidas perdidas, cuatro millones de personas obligadas a abandonar sus hogares, cadenas de suministro rotas, el precio del petróleo y el gas disparados y una crisis alimentaria cerniéndose en el horizonte», ha lamentado.
El presidente del Gobierno contrapone la actitud del PSOE con la de otros partidos, a los que reprocha «dudar cuando hay que ser firmes» o los que «se esconden en la ambigüedad cuando hay que tomar partido», y subraya que los socialistas «saben de qué lado están».
Por último, asegura que este momento social es uno de esos por los que está en política y agrega que está «profundamente» orgulloso de ser el secretario general del PSOE y representar a una militancia «que no se esconde, que no falla y que siempre está donde tiene que estar».
«Estamos aquí para esto. Para defender la paz, para proteger a la gente. Para estar del lado correcto cuando más importa (…) Si algo hemos demostrado una y otra vez es que el Partido Socialista no sólo tiene historia. Tiene conciencia, tiene coraje y tiene futuro. Y tiene toda la fuerza de quienes nunca se rinden», concluye.
En la misiva, Sánchez dice que “a veces las decisiones de unos pocos cambian la vida de millones. Y estos días nos lo están recordando con crudeza. El pasado 28 de febrero Estados Unidos e Israel bombardearon Irán. Y el régimen de los ayatolás respondió atacando a países de su entorno en una espiral de inestabilidad que no ha hecho sino crecer y amenazar a toda la región, y al planeta en su conjunto”.
Añade que, tras un mes guerra, han muerto más de 2.000 personas, cuatro millones se han visto obligadas a abandonar sus hogares, hay cadenas de suministro rotas, el precio del petróleo y el gas están disparados y hay riesgo de una crisis alimentaria.
Nosotros no. Nosotros sabemos de qué lado estamos. Porque el socialismo es, ante todo, humanidad. Es mirar más allá de nuestras fronteras y sentir como propio el dolor de otros. Es no acostumbrarse nunca a la injusticia. Es no resignarse nunca a la violencia».
