En Europa, la agenda irá de menos a más. El lunes arrancará con la balanza comercial de Italia de marzo, antes de que el martes el foco se desplace hacia España y la eurozona, que publicarán también sus saldos comerciales de marzo.
Ese mismo día, Reino Unido dará a conocer su tasa de desempleo, una referencia relevante para medir la resistencia del mercado laboral británico en un contexto de menor visibilidad económica.
Pero el verdadero punto de inflexión llegará el miércoles, con la publicación del IPC de abril en Reino Unido y en la eurozona. En el bloque comunitario, se espera que la inflación repunte hasta el 3,0% interanual desde el 2,6% previo, una lectura especialmente delicada para el Banco Central Europeo porque llega en plena presión energética.
El jueves, el mercado mirará de nuevo a la actividad con los PMI preliminares de mayo. La eurozona publicará su PMI compuesto tras haber registrado 48,8 puntos en abril, todavía en zona de contracción, mientras Reino Unido partirá desde 52,6 puntos, en terreno expansivo.
La misma jornada traerá además la balanza por cuenta corriente del bloque y la confianza del consumidor de la eurozona, que llega tras dos meses consecutivos de deterioro.
El viernes, Alemania cerrará la semana europea con tres referencias de peso: el PIB final del primer trimestre, para el que se proyecta un avance trimestral del 0,3%; la confianza del consumidor GfK; y la encuesta IFO de confianza empresarial. Reino Unido añadirá sus ventas minoristas de abril, completando una agenda muy útil para medir si el golpe inflacionista empieza a filtrarse al consumo.
En Estados Unidos, la semana empezará sin grandes referencias, pero ganará intensidad a partir del martes con las ventas de viviendas pendientes de abril. El miércoles llegarán las solicitudes semanales de hipotecas y, sobre todo, las actas de la última reunión de la Reserva Federal, correspondientes al encuentro del 28 y 29 de abril. El jueves concentrará buena parte de la información macro estadounidense, con las solicitudes semanales de desempleo, la encuesta manufacturera de la Fed de Filadelfia, las viviendas iniciadas, las licencias de construcción y el PMI compuesto preliminar de mayo.
El cierre llegará el viernes con la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, que se espera en 48,2 puntos frente a los 49,8 anteriores, una señal de fragilidad anímica en los hogares estadounidenses.
En la región Asia-Pacífico, China abrirá la semana con una batería de datos clave: ventas minoristas, producción industrial y tasa de desempleo de abril. El miércoles, el Banco Popular de China anunciará la tasa preferencial de préstamos, que previsiblemente se mantendrá en el 3,0%, por lo que el interés estará más en el mensaje implícito que en el movimiento en sí. Japón, por su parte, publicará el martes el PIB preliminar del primer trimestre y el viernes el IPC de abril, dos datos especialmente relevantes para un país que intenta consolidar una salida ordenada de años de baja inflación. Además, el jueves se conocerán los PMI compuestos preliminares de Japón e India, con el segundo partiendo de niveles claramente expansivos.
En el terreno empresarial, Nvidia será el gran examen de la semana. Sus resultados del miércoles no solo importan por la compañía, sino por todo lo que arrastran: semiconductores, inteligencia artificial, centros de datos y parte del rally tecnológico de Wall Street. Una decepción tendría efecto dominó; una sorpresa positiva alimentaría de nuevo la narrativa de que la IA sigue justificando múltiplos exigentes.
En España, Solaria también rendirá cuentas el lunes, mientras que el calendario internacional incluirá también las cifras de Home Depot y Euronext, el martes; Analog Devices, TJX, Lowe’s, Intuit y la propia Nvidia el miércoles; y Walmart, Deere, Ross Stores, BT Group y Ralph Lauren.
Asimismo, Grupo Empresarial San José y Metrovacesa repartirán dividendos.
