Como cualquier novela de espías los escenarios geográficos son muy variados y se puede pasar de Washington a Moscú o a otra ciudad europea en un lapsus muy corto de tiempo. Iniciamos en Rusia y asistimos al suicidio de un espía ruso y seguimos en Singapur donde Sam Joseph se entrevista con un ruso de alto nivel que tiene que comunicarle algo muy importante, pero solo le dará una pista, en la CIA hay un topo que está pasando información de gran valor. Quedarán para más tarde para desvelarle el nombre, pero antes de eso el ruso será asesinado y Sam amordazado y llevado a Rusia donde intentarán que revele su conversación, pero no lo lograrán y después de estar prisionero y torturado le soltarán y volverá a USA.
En la CIA, Procter es la jefa de Sam y amiga desde siempre de tres hombres todos peculiares y de una mujer que llegará a ser jefa de operaciones, con la que se lleva muy mal. Procter carga con todas las culpas del desastre de Singapur y además será expulsada de la Agencia. Al poco tiempo Sam se pondrá en contacto con ella y comenzará toda una investigación clandestina de los dos, al margen de toda autoridad.
Poco a poco se va perfilando que hay un topo en la CIA a alto nivel y que Rusia le está preparando para que desestabilice todo y los rusos se hagan con el control. Procter y Sam seguirán hasta el golpe final, pero pasando por todo tipo de situaciones extremas. Al final descubrirán todo el engranaje.
En la novela se alternan las visiones de la agencia rusa con los movimientos de Procter y Sam según van avanzando en la captura del traidor sospechoso que es evidente que es una persona de confianza de ella.
Los personajes son todos tipos muy vacíos, Procter y otro de ellos son alcohólicos extremos y la idea que da de todos es que son personas muy pagadas de sí mismas y egoístas, aunque mantienen un nivel de lealtad a sus compañeros bastante notable. A Procter lo que la mueve es la venganza y en su espalda tiene tatuadas unas estrellas negras que representan la venganza ante compañeros muertos: ojo por ojo. Son intuitivos, listos y están trabajando para una agencia que no les será leal. Se muestra todo un mundo en el que todo vale y donde los medios sean cuales sean siempre son aptos para conseguir tu fin.
La novela tiene un ritmo desigual, las descripciones y la historia de los personajes no ayudan a la acción. Es entretenida, bien construida, pero los personajes son muy poco admirables.
Langley, séptimo piso
David McCloskey
Salamandra (2026)
