En apenas un año, los impulsores de Alsa han acometido sucesivas desinversiones, rebajando su participación desde algo más del 12% hasta una posición testimonial del 2% a cierre del último ejercicio tras vender a la propia sociedad títulos por cerca de 31 millones de euros, según consta en la documentación consultada por este medio.
En concreto, esta desinversión se articuló en dos fases. La primera llegó en mayo de 2025, cuando la sociedad participada por Antonio Catalán y Néstor Oller, entre otros, se hizo a través de autocartera con un primer paquete de 269.787 acciones en manos de CMC XXI -el vehículo de los Cosmen- por 10 millones de euros. Siete meses después, en diciembre, la operación se repitió con la adquisición de otras 566.455 acciones, también propiedad de la familia asturiana, por cerca de 21 millones de euros
Consumados estos dos movimientos, con el plácet de la junta, prosiguieron su desinversión a comienzos de este año. El pasado febrero, Belagua aprobó la compra de un tercer paquete de 283.227 acciones en manos de CMC XXI y Principado SL -también participada por los Cosmen-, por un importe conjunto de 10,5 millones. La memoria de la compañía, sin embargo, no desglosa cuántas acciones corresponden a cada una de las dos sociedades en esta última operación. Ni Belagua ni los representantes de la familia Cosmen han respondido a las consultas de este periódico al cierre de este artículo.
A la espera de conocer la composición definitiva del accionariado tras las operaciones acordadas este año, el capital de Belagua seguía encabezado al cierre de 2025 por Antonio Catalán, que controlaba el 50,9% a través de Anca Cartera Hotelera. Le seguía Néstor Oller, fundador de Almirall, con un 15,7% a través de Silver Palomino. Por detrás figuraban Principado SL, con un 5%, y CMC XXI, cuya participación había quedado reducida al 2,09% tras las desinversiones ejecutadas durante el ejercicio. La autocartera, por su parte, representaba ya el 16,2% del capital social.
A cierre de 2025, Belagua explotaba 66 hoteles, cuatro más que un año atrás, de los cuales cerca de la mitad se encuentran bajo propiedad y el resto, en arrendamiento. En este contexto, la compañía presidida por Rafael Catalá -quien fuera ministro en la etapa de Mariano Rajoy al frente del Gobierno- elevó sus ingresos hasta los 286 millones, un 6,7% más que en el ejercicio anterior y alcanzó un resultado de explotación (EBIT) de 50 millones frente a los 46 millones anotados en 2024.
