Las importaciones crecieron un 5,3%, hasta 274.592 millones, mientras que las exportaciones avanzaron un 2,2%, hasta un récord de 236.587 millones para este periodo.
Los mayores superávits correspondieron a alimentación, bebidas y tabaco, semimanufacturas no químicas y otras mercancías. Por países, los mejores saldos se registraron con Portugal, Francia y Reino Unido.
En julio, las exportaciones de bienes alcanzaron un máximo histórico de 35.454 millones de euros, un 3% más interanual, mientras que las importaciones sumaron 40.678 millones, también récord para el mes y un 5,8% más. Como resultado, el déficit mensual se moderó hasta los 5.224 millones.
El impulso exportador se apoyó principalmente en los productos energéticos, cuyas ventas al exterior crecieron un 60,8%, contribuyendo a reducir el déficit energético. El déficit no energético se situó en 3.226 millones de euros.
España mantuvo además su superávit comercial con la Unión Europea, con un saldo positivo de 1.740 millones en julio. Portugal, Francia y Reino Unido siguieron siendo los principales mercados con balance favorable para la economía española.
En el contexto internacional, las exportaciones españolas mantuvieron un comportamiento positivo, aunque por debajo del crecimiento registrado en la UE y la zona euro, mientras que las ventas a mercados como Estados Unidos, China y Japón avanzaron a doble dígito.
