Un informe de seguimiento del Tribunal de Cuentas, aprobado el 27 de julio, sitúa el grado global de cumplimiento de sus recomendaciones en el 58,5% y constata que muchas medidas se adoptaron una vez iniciada la nueva fiscalización.
La revisión abarca 21 organismos, entre ellos SEPI, Navantia, Enaire, Red.es, ICO, ICEX, CDTI, CNMV e Instituto Cervantes. Aunque se han producido avances, una parte importante de las recomendaciones sigue pendiente.
Entre las principales deficiencias figuran la falta de procedimientos específicos para gestionar y liquidar contratos de alta dirección, la adaptación incompleta de contratos y nóminas a los modelos de Hacienda y la ausencia de criterios objetivos para asignar complementos variables.
La transparencia continúa siendo otro punto débil. El Tribunal reclama una mayor publicación de información sobre estructura organizativa, currículos y retribuciones de los altos cargos, una exigencia que varias entidades aún no cumplen plenamente.
También persisten observaciones sobre los procesos de nombramiento y cese, que deberían justificar mejor la idoneidad de los candidatos y respetar los plazos contractuales para evitar indemnizaciones innecesarias.
Por organismos, la CNMV presenta uno de los niveles más bajos de cumplimiento (33%), junto a entidades como la Autoridad Portuaria de Castellón (20%) o Navantia (43%). En el lado opuesto destacan ICO (88%), ICEX (86%), CDTI (75%), SEPI (71%) y Enaire (71%).
El Tribunal concluye que, pese a las mejoras introducidas en los últimos años, siguen existiendo carencias relevantes en contratación, retribuciones, control interno y transparencia de la alta dirección del sector público estatal.
