La mejora se apoyó principalmente en los ingresos por venta de billetes, que alcanzaron los 327,2 millones de euros. La compañía mantiene además una cuota cercana al 88% en el mercado interinsular canario.
Durante el ejercicio, Binter incrementó un 8,7% su oferta, hasta casi ocho millones de asientos, y transportó 6,1 millones de pasajeros, un 9,7% más. El crecimiento fue especialmente intenso en las rutas exteriores, con un aumento del 34%, impulsado por nuevas conexiones con Valencia, Sevilla, Badajoz y Almería. A cierre de año, operaba 68 rutas, de las que 52 conectaban Canarias con otros destinos.
Para respaldar su expansión, la aerolínea adquirió cinco nuevos aviones Embraer E195-E2, con los que elevará a 21 unidades esta flota, complementada por 28 turbohélices ATR destinados principalmente a los vuelos interinsulares.
La compañía también reclama al Estado 72,4 millones de euros pendientes de pago por las bonificaciones aplicadas a los residentes canarios, frente a los 64,4 millones del año anterior. Cuando formuló las cuentas, ya había cobrado 34,5 millones.
En el plano financiero, Binter pasó de pérdidas antes de impuestos de 23,3 millones en 2024 a ganancias de 11,7 millones en 2025. La empresa atribuye esta mejora al aumento de las ventas y a una mayor rentabilidad operativa, pese al impacto negativo del retraso en las ayudas públicas, el incremento de la deuda y la evolución del tipo de cambio. Para 2026, prevé seguir mejorando sus resultados y alcanzar un nuevo récord de beneficios.
