Cataluña volvió a ser la comunidad con peor balance. Entre enero y junio, 506 empresas abandonaron la región y solo 363 se instalaron en ella, lo que arroja una pérdida neta de 143 compañías, superior incluso a la registrada en todo 2025, cuando el saldo negativo fue de 115 sociedades.
La salida de empresas contrasta con los esfuerzos de la Generalitat por mejorar el clima económico e institucional. Sin embargo, la incertidumbre generada durante el procés y una mayor presión fiscal continúan lastrando la atracción de inversiones. Desde 2017, más de 10.300 compañías han trasladado su sede fuera de Cataluña y apenas un 8% han regresado.
En el lado opuesto se sitúa Madrid, que recupera terreno tras cerrar 2025 con saldo negativo. En los seis primeros meses del año recibió 904 empresas y perdió 844, logrando una ganancia neta de 60 sociedades.
Aunque habrá que esperar para confirmar la tendencia, los datos apuntan a que Madrid sigue siendo uno de los principales destinos empresariales del país, apoyada en su estabilidad regulatoria e institucional y en una política económica percibida como más favorable para la actividad empresarial.
