En los próximos días está previsto que el Boletín Oficial del Estado (BOE) publique la vacante de la presidencia del TSJM, un cargo que quedó libre hace apenas unos meses después de que Celso Rodríguez Padrón abandonara el puesto para incorporarse a la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo el pasado mes de julio. Desde entonces, la persona que se encuentra al frente de este juzgado de forma interina es María Aurora de la Cueva Aleu.
Según fuentes jurídicas en estos momentos hay dos nombres que suenan con fuerza para ocupar el puesto. El primero es María Jesús del Barco, presidenta de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), la asociación mayoritaria de la carrera judicial, y jueza decana de Madrid.
Estas voces sostienen que, aunque el TSJM acumula 25 años de presidencias de perfil conservador, se trata de una plaza “muy golosa”, ya que a la Sala de lo Civil y Penal, de la que forma parte el presidente, llegan recursos de especial relevancia. Al fin y al cabo, quien ostenta este cargo cuenta con el voto de calidad, que es la facultad que tiene quien preside un órgano colegiado para deshacer un empate y resolver la votación.
La elección de la presidenta del TSJM se perfila así como un nuevo escenario de disputa dentro del CGPJ, en un momento en el que el órgano de gobierno de los jueces. Y es que, los vocales también se encuentran debatiendo sobre quién debe ocupar cinco vacantes que se han quedado libres en la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, así como la presidencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo tras la jubilación de sus magistrados.
En la Sala de lo Penal este verano se han producido tres salidas. Andrés Palomo del Arco se jubiló el pasado 17 de junio y, apenas cinco días después, el 22, lo hizo Ángel Luis Hurtado Adrián, instructor de la causa contra el exfiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. El último en retirarse ha sido Juan Ramón Berdugo Gómez de la Torre, el 5 de septiembre. Las dos primeras corresponden al turno general y la primera al turno de especialistas, según las bases publicadas por el Poder Judicial.
A estas jubilaciones se suma otra vacante en la Sala de lo Penal cuya cobertura permanece bloqueada desde enero. Es la plaza que dejó el magistrado Miguel Colmenero tras jubilarse en 2023. El principal problema en las negociaciones de esta plaza está en el nombre de una de las candidatas mejor valoradas por el sector progresista para ocupar el puesto, correspondiente al turno de juristas, que es Silvina Bacigalupo.
A ello hay que añadir que el magistrado Pablo Murillo de la Cueva, presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, se jubiló el 13 de julio. Su marcha, en este caso ha dado lugar a a dos vacantes: la de la presidencia y la de la plaza que ocupaba como magistrado, correspondiente al turno de juristas.
