Es el dato más interesante que deja el informe mensual de gasto en construcción de la Oficina del Censo, publicado semana pasada, que refleja además un aumento del 78% interanual en agosto de la partida destinada a centros de datos, ya que la demanda de capacidad de cálculo para IA sigue superando a la oferta.
La inversión en inteligencia artificial se mantiene así como principal motor de crecimiento y el impulso parece acelerarse de cara al tercer trimestre. La economía sigue sorprendiendo al alza. La estimación revisada del PIB del segundo trimestre muestra un crecimiento del 2,2%, por encima del 1,5% de la estimación anterior, gracias a un mayor gasto de los consumidores a pesar del encarecimiento de la energía.
Esa fortaleza explica que los rendimientos del bono del Tesoro estadounidense a 10 años hayan alcanzado niveles que no se veían desde 2002, pese a que los mercados han rebajado sus expectativas de subidas de tipos por parte de la Reserva Federal. Con la economía en buena forma, la Fed puede centrarse de lleno en la elevada inflación. Entretanto, un tipo de los fondos federales más alto y un crecimiento sólido podrían mantener los rendimientos elevados durante más tiempo
