Entre las medidas que propone figuran incentivos fiscales para los propietarios, más vivienda social para atender a colectivos vulnerables y una mayor seguridad jurídica que anime a sacar inmuebles al mercado.
Durante una conferencia organizada por Amaef, Fernández recordó que en España se crean cada año unos 200.000 hogares, mientras que apenas se construyen unas 100.000 viviendas, un desequilibrio que está impulsando los precios y que considera insostenible a largo plazo.
Para corregir esta situación, defendió la necesidad de ampliar el suelo disponible, agilizar los trámites administrativos, mejorar las infraestructuras y explorar fórmulas que permitan incrementar la densidad urbana, como edificios de mayor altura.
El economista advirtió además de que, mientras llegan esas soluciones estructurales, es necesario proteger a las personas más afectadas por el encarecimiento de la vivienda, ya sea por desahucios o por el fuerte aumento de los alquileres.
Más allá del mercado inmobiliario, Fernández alertó de que el crecimiento demográfico y la inmigración incrementan la presión sobre los recursos públicos en un contexto de elevada deuda. Por ello, insistió en la necesidad de mejorar la productividad y aprovechar el potencial de la inteligencia artificial para sostener el crecimiento económico.
Respecto al contexto económico, señaló que la inestabilidad geopolítica está generando nuevas presiones inflacionistas y apuntó que los mercados prevén nuevas subidas de tipos por parte del BCE, aunque desde CaixaBank consideran que podrían ser menos intensas de lo que actualmente descuentan los inversores.
