La vicepresidenta tercera, Aagesen, explicó que la medida busca proteger a los cerca de tres millones de hogares acogidos a la tarifa regulada en plena temporada de calefacción. Además, el decreto fijará un precio máximo de 19,55 euros para la bombona de butano.
Según el Ejecutivo, la tensión en los mercados energéticos y las restricciones al tráfico por el estrecho de Ormuz están impulsando el coste del gas. Sin la intervención del Gobierno, la revisión trimestral de la TUR habría trasladado ese incremento a los consumidores.
Durante el Consejo informal de Energía de la UE, Aagesen también defendió la creación de un impuesto permanente sobre los beneficios extraordinarios de las petroleras y gasistas para financiar medidas de adaptación y resiliencia climática.
Asimismo, España, junto con Portugal y Luxemburgo, reclamó a la Comisión Europea objetivos más ambiciosos de despliegue de energías renovables para 2040 con el fin de reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
Por último, la vicepresidenta descartó que el Gobierno esté estudiando actualmente cambios en el impuesto al diésel y aseguró que, pese a la crisis en Oriente Próximo, no existe por ahora riesgo de desabastecimiento energético en la UE.
