Este es el rédito anual que un propietario de una vivienda consiguió al ponerla en alquiler tras su adquisición. Así, teniendo en cuenta que el precio medio de compra de una residencia tipo de 100 m2 en España fue de 220.860 euros (2.454 euros/m2) y que la renta media mensual fue de 1.481 euros, el propietario obtuvo un total de 17.772 euros brutos anuales, lo que le arrojó una rentabilidad bruta por el activo del 8,04%. Esto supone un incremento de 0,62 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2025 (7,42%). Respecto al pasado mes de mayo (8,03%) ha experimentado una subida de una centésimas.
Font, director de Estudios de pisos.com, señala que “la persistencia de una demanda muy superior a la oferta disponible sigue ejerciendo una fuerte presión sobre las rentas del alquiler, dificultando cualquier ajuste significativo de los precios. Este escenario permite que la rentabilidad del arrendamiento se mantenga en niveles competitivos, especialmente en aquellos mercados donde la escasez de vivienda disponible es más acusada”.
El ranking de pisos.com sobre la rentabilidad media del alquiler de las capitales de provincia españolas dibujó una horquilla que va desde una rentabilidad del 7,96% registrada en Tarragona al 3,86% de Donostia – San Sebastián. En este sentido, los precios más competitivos se encontraron en la ya citada Tarragona (7,96%), Sevilla (7,89%), Huesca (7,39%), Jaén (7,38%), Castellón de la Plana (7,19%), Ávila (7,17%), Murcia (7,02%), Segovia (7,00%), Córdoba (6,99%) y Barcelona (6,96%). En el ranking de rentabilidad de las capitales de provincia menos beneficiosas fueron Donostia – San Sebastián (3,86%), Girona (4,38%), Palma (4,39%), Pamplona (4,58%), Cádiz (4,58%), Málaga (4,71%), A Coruña (4,73%), Salamanca (4,83%), Logroño (4,85%) y Bilbao (4,88%). “Las diferencias de rentabilidad entre capitales reflejan el distinto comportamiento de los mercados locales. Las ciudades donde el precio de compra sigue siendo contenido, pero la demanda de alquiler mantiene las rentas en niveles elevados, son las que ofrecen mayores retornos. En cambio, en los mercados donde el valor de la vivienda se ha revalorizado con mayor intensidad, la rentabilidad tiende a moderarse”, afirma el experto.
