La facturación se situó en 940,7 millones de euros, prácticamente estable (-0,7%), aunque la compañía incrementó un 3,7% la energía suministrada y un 1,5% su cartera de clientes. El EBITDA cayó un 7,8%, hasta 54,4 millones, mientras que el beneficio se vio penalizado por mayores costes financieros y por el impacto negativo de los tipos de cambio.
Descontando factores extraordinarios, como los costes asociados al apagón en el mercado ibérico y el efecto divisa, el beneficio neto ajustado alcanzó 23,9 millones de euros, un 11,8% menos que en el mismo periodo de 2025. La empresa destacó además una reducción del 7,6% en los gastos operativos.
En el área industrial, la producción renovable aumentó un 19,1%, hasta 338,7 GWh, con fuertes avances en España y Panamá. Audax cuenta con 329 MW en operación y una cartera de proyectos de generación de 1.035 MW, además de iniciar su estrategia de almacenamiento energético.
Durante el semestre, la compañía completó la refinanciación de su deuda mediante una emisión de bonos de 350 millones de euros con vencimiento en 2031. La deuda financiera bruta se situó en 592 millones de euros y el ratio de deuda neta sobre EBITDA ajustado quedó en tres veces.
Audax mantiene los objetivos de su Plan Estratégico 2026-2030, que contempla alcanzar un EBITDA de 180 millones y un beneficio neto de 85 millones de euros, apoyado en el crecimiento del negocio energético y nuevas alianzas como la suscrita con MasOrange.
