El nuevo modelo se articulará en tres grandes áreas paneuropeas: consumo, grandes clientes y tecnología y sistemas. La reforma responde a la reducción del perímetro internacional del grupo tras la venta de la mayoría de sus filiales latinoamericanas y busca ganar eficiencia, impulsar sinergias y reducir el peso de las estructuras locales.
Según diversas fuentes, Óscar Candiles se perfila para liderar el área de consumo, con el objetivo de potenciar los ingresos y extender la oferta convergente de servicios fijos y móviles en Alemania y Reino Unido, replicando el modelo desarrollado en España. Por su parte, Borja Ochoa, actual presidente de Telefónica España, ganará competencias internacionales al frente del negocio de empresas y administraciones públicas, un área centrada en comunicaciones avanzadas, ciberseguridad, nube y servicios digitales.
La división de tecnología y redes podría quedar bajo la responsabilidad de Sergio Sánchez, con el foco puesto en la modernización de infraestructuras, la digitalización y la inteligencia artificial. Los responsables de las tres áreas reportarán directamente al consejero delegado, Emilio Gayo, mientras que el área corporativa reducirá funciones para eliminar duplicidades y agilizar la toma de decisiones.
Con esta reorganización, Telefónica acelera la ejecución de su plan estratégico Transform & Grow 2026-2030, orientado a aumentar ingresos y rentabilidad mediante una estructura más simple, integrada y eficiente.

