Esta es la lectura que arroja el Barómetro de ATA del tercer trimestre de 2026, constatando la fatiga de los trabajadores por cuenta propia y la asfixia adicional que provoca la escalada del IPC a un situación que viene marcada por el aumento de costes, tanto de producción como laborales en los últimos años. De entrada, consecuencia directa del incremento de los costes por la inflación, siete de cada diez autónomos (70,9%) se han visto obligados a incrementar sus precios en los últimos doce meses para amortiguar la escalada de los precios, mientras que casi seis de cada diez autónomos (el 58,3%) prevén tener que volver a subir los precios de sus productos o servicios antes de que concluya 2026.
Además, esta subida de precios se produce en un escenario de retroceso de ingresos: cuatro de cada diez autónomos, concretamente el 39,5%, declaran que su facturación ha disminuido en comparación con el tercer trimestre de 2025, un aumento de seis puntos frente al 33,7% del trimestre anterior. La confluencia entre costes crecientes, menores ventas y un clima de inestabilidad sociopolítica que el 86,5% afirma padecer en su día a día ha disparado el pesimismo a medio plazo: el porcentaje de autónomos que ve su negocio en riesgo real de cierre o abocado a una reducción significativa en los próximos tres años salta del 11,0% registrado en junio al 17,5% actual.
En el tercer trimestre de 2026, la percepción sobre la evolución del negocio en el último año refleja un freno evidente. Más de un tercio de los autónomos encuestados, el 35,6%, afirma que su negocio ha descendido en comparación con el tercer trimestre de 2025, un porcentaje que empeora de forma considerable frente al 29,7% registrado en el barómetro de junio. Por su parte, únicamente dos de cada diez autónomos (el 19,6%) afirman que su actividad ha aumentado (dos puntos menos que el 21,6% previo), mientras que el 42,2% ha conseguido mantenerla estable.
Y las perspectivas de cara a lo que resta de 2026 continúan marcadas por la contención y el pesimismo. Prácticamente tres de cada diez autónomos (el 29,3%) creen que la marcha de su actividad empeorará en los próximos meses, superando el 25,6% reflejado en el segundo trimestre. El 47,2% confía en mantenerse en los niveles actuales y únicamente un 15,4% vislumbra un crecimiento en su volumen de negocio.
Pero más allá, de cara a los próximos tres años, el porcentaje de autónomos que confiesa que su negocio se encuentra en riesgo real de cierre o abocado a una reducción significativa se dispara casi siete puntos, pasando del 11,0% registrado en junio al 17,5% en septiembre. Si a ello se suma el 21,6% que prevé un descenso moderado de su actividad, prácticamente cuatro de cada diez autónomos (el 39,1%) ven con preocupación su actividad de cara a los próximos tres años. En el extremo positivo, casi uno de cada cuatro autónomos, el 19,4%, confía en experimentar una mejoría (un 15,8% moderada y un 3,6% notable).
En cuanto a la facturación, se comprueba que la situación empeora respecto al trimestre anterior: únicamente el 22,7% de los autónomos afirma que su facturación ha aumentado, frente al 23,8% registrado en el segundo trimestre del año. Por su parte, el 34,6% de los autónomos responde que su facturación se ha mantenido similar a la registrada en el tercer trimestre de 2025 y el 39,5% considera que ha disminuido. Con estos datos en la mano, cerca de tres de cada cuatro autónomos (el 74,1%) señalan que su facturación ha sido inferior o similar a la del año anterior, un porcentaje de descontento que sube respecto al 71,6% registrado en el anterior barómetro.
En este punto, se comprueba que la asfixia por los costes sigue sin dar tregua: ocho de cada diez autónomos, el 81%, afirman que sus gastos han aumentado en los últimos 12 meses, lo que supone un ligero repunte frente al 79,9% registrado en el segundo trimestre. Y de ese 81% de autónomos que sufre un incremento continuado en sus costes, más de uno de cada cinco (el 21,9%) cifra este aumento por encima del 16% (un 10,8% sitúa el alza entre el 16% y el 20%, y un 11,1% —dos puntos y medio más que en junio— afirma que sus gastos se han disparado más de un 20%). Además, casi la mitad de los afectados (el 46,4%) ubica el encarecimiento de sus costes entre el 5% y el 10%, mientras que un 26,9% lo sitúa entre el 11% y el 15%.
Todo el contexto de empeoramiento del entorno de negocio se traslada las cifras de empleo. Entre los autónomos que cuentan con trabajadores a su cargo (el 40,2% de la muestra), tres de cada cuatro (el 75,4%) han logrado mantener sus plantillas a lo largo de los últimos doce meses. No obstante, el porcentaje de quienes han tenido que reducir plantilla sube tres puntos hasta alcanzar el 13,0% (frente al 10,0% del segundo trimestre), mientras que el 11,5% logró ampliarla. En cuanto a las previsiones de empleo para los meses que restan de 2026, el 71,7% de los autónomos encuestados por ATA prevé mantenerse en la misma situación que la que tiene ahora mismo y un 6,4% indica que tendrá que prescindir de trabajadores si las ventas no acompañan. La previsión de crear empleo se frena en seco: únicamente el 7,5% contempla realizar contrataciones (un 2,0% ya las tiene planificadas y un 5,5% las considera como una posibilidad).
Mientras tanto, el acceso a personal cualificado sigue representando una barrera para los negocios. El 59,2% de los autónomos señala que no ha buscado trabajadores recientemente. Sin embargo, entre aquellos que sí han querido realizar nuevas contrataciones (un 40,8%), un 35,0% se ha encontrado con serias dificultades: un 18,9% estuvo buscando empleados y directamente no consiguió contratarlos, mientras que un 16,1% necesitó mucho más tiempo del habitual para cubrir la vacante. Solo un reducido 5,8% pudo realizar las contrataciones con normalidad
