La propuesta ganadora, titulada “Trucha en adobo”, convenció al jurado por su equilibrio entre tradición e innovación, así como por su impecable ejecución técnica y su respeto por el producto.
La final del certamen se celebró el 1 de junio en el Hotel Barceló Conde Luna de León, en una edición que batió récords de participación, con cerca de un centenar de preinscripciones llegadas desde distintos puntos del país y doce restaurantes finalistas. Organizado por la Asociación de Hostelería y Turismo de León y el Ayuntamiento de León, el concurso está considerado un referente nacional en la promoción y puesta en valor de uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía leonesa.
Con este reconocimiento, dotado con 2.000 euros, Azul Mediterráneo consolida una trayectoria marcada por la excelencia y la búsqueda constante de nuevas formas de interpretar la cocina. El premio supone además un importante impulso para la gastronomía vallisoletana, que vuelve a situarse en el foco gracias al talento de sus profesionales y a proyectos capaces de competir al más alto nivel en escenarios de referencia nacional.
Jiménez Pradas, chef de Azul Mediterráneo, explica que la propuesta ganadora, “Trucha en adobo”, surgió con el objetivo de explorar nuevas formas de poner en valor las posibilidades gastronómicas de la trucha, un producto profundamente arraigado en la cultura culinaria española, reinterpretándolo desde una visión contemporánea. A partir de esta premisa, la receta se construye desde el aprovechamiento integral del pescado, trabajando cada una de sus partes para dar lugar a una experiencia gastronómica compleja, donde conviven distintas texturas, sabores e influencias culinarias.
La ventresca se convierte en un delicado tartar que se adereza con mango, chile dulce, chipotle y una manzana ligeramente acidulada. El conjunto se completa con tres emulsiones que enriquecen cada bocado: kimchi, ajo negro y guacamole.
Las espinas y la cabeza se aprovechan para elaborar un caldo corto acevichado, aromatizado con un toque de ras el hanut. Sobre él se dispone un sutil aire de mantequilla ahumada con sarmientos de Valladolid.
Como plato principal, el lomo de trucha se marina durante dos días en un tradicional adobo peruano de anticucho elaborado con ají panca, pisco, orégano, comino y un ligero toque de soja. En el momento del pase, la trucha se saltea a fuego muy vivo para evaporar el alcohol. Se sirve acompañada de una beurre blanc de miso y ají amarillo, una salsa que actúa como hilo conductor de toda la propuesta. El plato se remata con lima fresca, cebollino y huevas de trucha.
Para el equipo de Azul Mediterráneo, este premio supone mucho más que un reconocimiento puntual. Es la confirmación de una forma de entender la gastronomía basada en la constancia, el respeto al producto y la búsqueda permanente de la excelencia.
Ademas, llega para reforzar la extraordinaria trayectoria de Azul Mediterráneo, un proyecto que, desde su apertura en 2022, ha logrado posicionarse como una de las propuestas gastronómicas más innovadoras y premiadas de Castilla y León.
En apenas tres años de vida, Azul Mediterráneo ha acumulado importantes reconocimientos que avalan la solidez de su propuesta culinaria. Entre ellos destacan el primer premio en la categoría de Torrija Salada del I Concurso Nacional «La Mejor Torrija de España» en 2026 con su creación “Torrija a la Importancia”; el Pincho de Oro en el XXVII Concurso Provincial de Pinchos de Valladolid y el Accésit del XXI Concurso Nacional de Pinchos y Tapas gracias a “Principino”; así como el primer premio del Concurso de Pinchos y Tapas de Castilla y León 2024 con “Lechazus Deliciosus”. A estos galardones se suman reconocimientos como el tercer puesto en el Concurso de Pinchos y Tapas de Castilla y León y la victoria en el Valladolid Tapas Walk 2023 con “Michemar”.
Especializado en arroces de autor, tapas creativas y platos de alta cocina, Azul Mediterráneo se ha convertido en un referente gastronómico gracias a una propuesta que combina innovación, precisión técnica y una profunda conexión con los sabores del Mediterráneo. Su apuesta por la excelencia, reflejada también en el uso pionero de la tecnología MimCook para la elaboración de sus arroces, ha permitido al restaurante consolidar una personalidad culinaria única que continúa cosechando éxitos dentro y fuera de Castilla y León.

