Entre el 5 de agosto y el 1 de octubre de 2026, la entidad ha adquirido títulos propios por un importe de 1.000 millones de euros.
En concreto, el banco ha recomprado 40.204.840 acciones, equivalentes aproximadamente al 0,73% de su capital social. Como en anteriores operaciones de este tipo, los títulos adquiridos serán amortizados con el objetivo de reducir el capital social y aumentar el valor para los accionistas.
La entidad destaca que mantiene una de las combinaciones más sólidas de crecimiento y rentabilidad entre la banca europea, lo que le permite seguir generando capital de forma recurrente y reforzar su política de retribución al accionista. Además de mantener un payout anual de entre el 40% y el 50% del beneficio ordinario consolidado, BBVA continúa comprometido con la distribución del exceso de capital que supere su objetivo del 12% de CET1.
Con la finalización de este primer tramo, el banco suma ya seis programas de recompra de acciones ejecutados en los últimos años. Tres de ellos han tenido carácter extraordinario: uno de 3.160 millones de euros entre 2021 y 2022, otro de 1.000 millones en 2023 y un tercero de 3.960 millones de euros desarrollado entre 2025 y 2026. A estos se añaden otros tres programas vinculados a la remuneración ordinaria a los accionistas, por importes de 422 millones, 781 millones y 993 millones de euros, respectivamente.
La remuneración al accionista también se ha reforzado a través del dividendo en efectivo. En los últimos cuatro años, el dividendo por acción se ha triplicado, pasando de 31 céntimos con cargo a los resultados de 2021 a 92 céntimos correspondientes al ejercicio 2025. Asimismo, BBVA ha comunicado que el próximo 15 de octubre abonará un dividendo a cuenta de los resultados de 2026 de 37 céntimos brutos por acción, el más elevado de su historia.
