En estas condiciones Escrivá a tratado por todos los medios de que el Gobierno no apoye a Cos, pero parece que su estrategia no ha tenido el efecto esperado, sino mas bien el contrario ya que en estos momentos, el Gobierno ha cerrado filas con el exgobernador, después de limar asperezas por las críticas del exgobernador a la política económica. Uno de estos puntos fue el impuesto a los bancos, que Moncloa aprobó frente a las advertencias del Banco de España y del BCE de que lastraría la capacidad del sistema bancario para dar préstamos.
“Estas diferencias están superadas. Se entiende que era parte de la labor de Hernández de Cos mientras estaba en Cibeles”, exponen fuentes solventes al tanto de las conversaciones. De hecho, desde el entorno del exgobernador, se considera que “hay posibilidades” para situar a un español como presidente del BCE por primera vez en la historia e incluso ha crecido el optimismo en las últimas semanas.
En los 30 años de vida del banco central nunca un español ha llegado tan lejos. Sólo Luis de Guindos ha logrado alcanzar la planta 14 de la sede en Fráncfort, pero como vicepresidente.
Parte del trabajo para defender a Hernández de Cos en los despachos del poder europeo ya está hecho. El influyente Financial Times lleva tiempo considerando al español como una de las opciones más solventes para suceder a Lagarde. En la última ocasión publicaba una encuesta del Foro Oficial de Instituciones Monetarias y Financieras (OMFIF), formado por expertos en política monetaria, que lo colocaba como el más cualificado para ocupar lo más alto del BCE.
