Las iniciativas fueron rechazadas con los votos en contra de PP, Vox y Junts, lo que ha supuesto un nuevo revés parlamentario para el Ejecutivo y ha abierto el debate sobre la continuidad de la legislatura. Entre las fechas que se barajan en caso de convocatoria anticipada figura el 29 de noviembre, aunque, de no producirse un adelanto, las elecciones deberían celebrarse antes de agosto de 2027.
Berkeley suele reaccionar con fuerza en bolsa ante cualquier escenario que incremente las opciones de un cambio de Gobierno. La minera mantiene un largo enfrentamiento con el Ejecutivo por el proyecto de la mina de uranio de Retortillo (Salamanca) y considera que un eventual relevo político podría facilitar su desbloqueo.
No es la primera vez que ocurre. El pasado mayo, la compañía llegó a revalorizarse cerca de un 20% en una semana coincidiendo con el agravamiento de la crisis política nacional.
Además, la subida de este viernes se produce tras tres sesiones consecutivas de caídas. El valor retrocedió un 4,23% el lunes, un 3,18% el martes y un 4,38% el jueves, acumulando un descenso cercano al 11,5% antes del fuerte rebote de hoy.
El origen del conflicto se remonta a la pasada década, cuando Berkeley obtuvo permisos preliminares y una Declaración de Impacto Ambiental favorable de la Junta de Castilla y León para desarrollar la explotación.
La situación cambió en noviembre de 2021, cuando el Ministerio para la Transición Ecológica denegó la autorización para construir la planta de concentrados de uranio tras un informe desfavorable y vinculante del Consejo de Seguridad Nuclear.
Desde entonces, la disputa ha llegado al ámbito internacional. En 2022, Berkeley inició acciones al amparo del Tratado sobre la Carta de la Energía y posteriormente presentó una demanda de arbitraje ante el CIADI contra España, reclamando una indemnización de 1.250 millones de dólares por los perjuicios sufridos. La compañía mantiene, no obstante, su disposición a alcanzar una solución negociada.
