Bodegas Riojanas cerró el primer semestre de 2026 con unas pérdidas consolidadas de 5,03 millones de euros, frente a unos ingresos de 3,59 millones, un 29,3% menos que en el mismo periodo del año anterior. El resultado de explotación fue de -4,77 millones y el EBITDA se situó en -4,01 millones.
Estos resultados corresponden al periodo anterior a la ejecución del plan de reestructuración y al cambio de control de la compañía. En julio, Gevisa Wine Capital, matriz de Vintae, pasó a controlar el 90% del capital de Bodegas Riojanas, tras una operación que incluyó la reestructuración de la deuda, una nueva línea de financiación de hasta cinco millones de euros y la renovación del consejo de administración.
Desde entonces, la nueva dirección trabaja en la integración de la bodega y en el desarrollo de un nuevo plan de negocio, además de revisar la situación financiera y determinadas actuaciones de la anterior gestión.
La estrategia de Vintae pasa por recuperar el posicionamiento histórico de Bodegas Riojanas como referente de los vinos de Rioja, potenciando su patrimonio vitivinícola, reforzando sus marcas en los mercados nacional e internacional y adaptando la oferta a las nuevas demandas de los consumidores.
