Durante la sesión de control, PP y Vox cargaron contra el Gobierno tras conocerse que la magistrada trasladó a la Audiencia Nacional indicios de actuaciones que podrían haber buscado comprometer su labor, su seguridad personal e incluso su integridad física.
La portavoz del PP, Ester Muñoz, sostuvo que personas vinculadas al narcotráfico habrían recibido información sobre los movimientos y la vida privada de la jueza. Por su parte, Vox acusó al Ejecutivo de estar detrás de maniobras de presión y elevó el tono de sus críticas.
Bolaños rechazó las acusaciones y se limitó a reclamar respeto a la investigación judicial. El ministro respondió además que PP y Vox estaban formulando argumentos prácticamente idénticos y volvió a insistir en que sean los tribunales quienes determinen los hechos y las posibles responsabilidades.
