Rodriguez, está citada como imputada por su enchufe en dos empresas públicas, de las que recibía un salario pese a que no acudía a trabajar. Ella misma lo reconoció en dos declaraciones como testigo ante el Tribunal Supremo.
La joven ha llegado a la Audiencia Nacional de negro riguroso y ataviada con una mascarilla y una peluca que impedía ver su rostro. Jésica Rodríguez ha preferido callar en esta ocasión, por lo que su declaración apenas ha durado unos minutos.
