En un informe reciente, Competencia advierte de tensiones internas y propone dividir la compañía en dos. Considera problemático que el mismo grupo decida las necesidades de inversión y, al mismo tiempo, obtenga ingresos por ejecutar esas infraestructuras, lo que podría incentivar un sobredimensionamiento de la red o priorizar proyectos más rentables frente a la seguridad del suministro.
El regulador alerta especialmente del volumen de inversiones previstas en el sector eléctrico y del papel clave del operador del sistema en su planificación. Frente a ello, Red Eléctrica asegura que ya está reforzando la separación entre las áreas de operación y transporte, incluyendo medidas como evitar el intercambio de información comercial.
La CNMC también cuestiona el sistema retributivo de algunos directivos, en particular los incentivos en acciones vinculados a objetivos, al considerar que pueden generar conflictos de interés. La compañía defiende que estos objetivos son propios del operador del sistema y que el nuevo esquema de incentivos refuerza la separación interna.
Por todo ello, Competencia apuesta por una separación jurídica completa entre operador del sistema y transportista, que considera más eficaz que la actual división interna. Red Eléctrica, sin embargo, sostiene que su modelo actual garantiza mejor la seguridad del suministro y asegura que seguirá adoptando medidas para mejorar la organización, aunque la CNMC mantendrá la supervisión en futuros informes.
