Tras las preguntas de la abogada del Partido Socialista, formación que ejerce la acusación popular, Cospedal ha destacado que «nunca jamás me informaron de seguimientos a Bárcenas». También ha apuntado que sus reuniones con Villarejo se produjeron todas en condición de secretaria general de los ‘populares’, y siempre a iniciativa del excomisario, de quien ha dicho que, según él, tenía «unas magníficas relaciones con la prensa».
«Además de una compañera de partido, Rita Barberá era una señora, y además era muy amiga mía. Yo tenía interés en saber cómo se estaban produciendo esas filtraciones, cuestión sobre la cual también opinó y negativamente de que se estuvieran produciendo el entonces ministro del Interior, el señor Pérez Rubalcaba. Yo quería saber cómo era eso. Y él (Villarejo) me decía que tenía posibilidad de acceder a la prensa, que era muy amigo de periodistas y me dijo que intentaría enterarse», ha sostenido.
Durante el interrogatorio del abogado de Podemos, Cospedal ha aseverado que a Villarejo «lo recibía en mi despacho, normal, a horas de despacho, porque no había nada que ocultar».
Cospedal, ha negado que hiciera «encargos» al ex comisario de Policía, José Manuel Villarejo, con el que ha reconocido que se reunió «ocho o nueve veces» después de que les presentara el marido de la ex dirigente popular, por voluntad del propio Villarejo. «A mí me pareció bien conocerlo y lo conocí», ha aseverado.
Cospedal, que ha declarado, tras Mariano Rajoy, como testigo en el juicio de la Operación Kitchen, ha reconocido también que Villarejo le hacía «preguntas» sobre las filtraciones en prensa del sumario «secreto» que afectaba a Rita Barberá, ex alcaldesa de Valencia. A preguntas de la abogada del PSOE, la que fuera ministra de Defensa entre 2016 y 2018, ha señalado que las reuniones con Villarejo, que fueron «ocho o nueve» si bien no las calculaba con exactitud, se produjeron siempre a iniciativa del ex comisario, del que dice que, según él, tenía «unas magníficas relaciones con la prensa».
En su declaración, Cospedal ha deslizado que en el PP existía «la sospecha más que fundada» de que estaban siendo «espiados, seguidos u observados por alguien que tenía que ver con el Ministerio del Interior». Sobre Rita Barberá, la ex dirigente del PP ha afirmado que «era una señora y además muy amiga mía». «Me decía que tenía posibilidad de acceder a la prensa, que era muy amigo de periodistas y me dijo que intentaría enterarse», ha sostenido Cospedal, sobre Villarejo.
«Yo le hice preguntas, pero no encargos. Son cosas distintas», ha destacado Cospedal sobre su trato con Villarejo. Tanto la ex secretaria general del PP, como su ex marido, el empresario Ignacio López de Hierro, llegaron a estar investigados en el proceso de instrucción por su presunta participación en la Operación Kitchen, aunque la causa fue sobreseída provisionalmente para ambos. Al principio de la vista oral, el PSOE, que ejerce la acusación particular, pidió suspender el juicio para volver a imputar a Cospedal, una cuestión que fue rechazada por el tribunal.
Además, en referencia a alguna «actividad de búsqueda de documentación que pudiera tener el señor Bárcenas» y que pudiera «ser perjudicial para el Partido Popular», Cospedal ha contestado que «nunca jamás» fue informada de ello por parte de José Manuel Villarejo, así como tampoco de «seguimientos».
La ex ministra del Partido Popular, en el Gobierno de Rajoy, ha relatado que José Villarejo se presentó como «un policía en excedencia que tenía empresas y recién condecorado por el entonces ministro del Interior», Jorge Fernández Díaz, acusado en el juicio. «Era una persona que parecía muy bien considerada en su Cuerpo, en la Policía», ha justificado Cospedal. «A toro pasado las cosas son distintas», ha lamentado a continuación.
Cospedal ha resaltado también que Fernández Díaz era «un militante muy destacado» del PP catalán y siempre lo ha tenido por «una persona recta e íntegra». «Ha sufrido mucho, además», ha agregado.
