La novela transcurre en su tierra, Cumbria, zona en el norte de gran Bretaña y caracterizada por unas montañas rocosas, muy agrestes y azotadas por lluvias y vientos. En ella el narrador y protagonista, Steve, nació en una granja de ovejas y se fue dejando a su padre solo, pero vuelve a cuidarle en el momento peor, en 2001, ya que se ha declarado un brote de fiebre aftosa y las autoridades han decidido matar a cualquier oveja que tuviera síntomas.
El humo de las hogueras para sacrificar a las ovejas llena el cielo. Su granja cae, pero no solo la suya y acaba yendo con un carnero al que ha ayudado a nacer y que está sano, a otra granja mayor y dejar al carnero con la mujer del granjero y ayudarle a él. Este granjero es el segundo personaje de la novela, junto con un delincuente con el que hacen tratos que siempre son ilegales e inmorales y que acaba mandando y precipitando a todos los personajes que le rodean.
La descripción del cuidado de las ovejas, de las tareas para buscar buenos pastos, el trabajo para mantenerlas vivas y cuidar sus enfermedades, hacen la vida del pastor muy dura y aquí está descrita casi como una epopeya, con un realismo sorprendente. Por otra parte, el ambiente duro en que viven se entremezcla con unas relaciones violentas entre ellos: son personajes con corazón, pero casi salvajes, como el lobo que acecha a las ovejas o el zorro a las gallinas. Los mismos perros son asesinos. La única mujer de la novela, Hellen, es el contrapeso a una sociedad masculina y representa la bondad y la preocupación sincera por los demás. Desde el primer momento se vive en un drama y se intuye que acabará todo destruido.
El libro es excelente, atractiva su lectura y aunque sea un noir lleno de nubes negras su belleza literaria y su trama, aunque a veces pierda algo de densidad, es sorprendente.
Donde mueren las bestias
Scott Preston
Impedimenta (2026)
