Según un escrito remitido por REE a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, ambas compañías mantienen una «discrepancia» sobre cómo liquidar la energía intercambiada durante el apagón y la jornada posterior.
La interrupción obligó a suspender el mercado eléctrico desde las 12:30 del 28 de abril hasta la medianoche del día siguiente. Durante ese periodo se cancelaron los intercambios previstos entre España y Francia, mientras que el sistema francés suministró electricidad para apoyar la recuperación del servicio.
El desacuerdo radica en la valoración económica de esos flujos energéticos y en los precios que deben aplicarse. La falta de consenso ha bloqueado durante más de un año la liquidación definitiva, llevando a REE a solicitar el criterio de la CNMC.
En su análisis, el regulador distingue entre dos tipos de operaciones: la energía destinada a mantener los intercambios internacionales comprometidos, que considera una acción de countertrading, y la electricidad enviada por Francia para ayudar a restablecer el sistema español, que califica como energía de apoyo de emergencia.
La CNMC concluye que ambos casos deben regirse por marcos regulatorios distintos: la normativa europea sobre intercambios transfronterizos en el primer supuesto y el acuerdo bilateral entre REE y RTE en el segundo.
Aunque la resolución no zanja el conflicto económico, sí establece un criterio técnico para clasificar y liquidar los intercambios de energía realizados durante el apagón y la posterior reposición del suministro.
