La magistrada declarará el próximo 8 de octubre.
Biedma solicitó personarse en el procedimiento al considerar que fue objeto de una campaña de presión y descrédito destinada a afectar a su labor profesional y a su imagen pública. Su defensa sostiene que sufrió seguimiento, recopilación de información, denuncias, recusaciones y actuaciones orientadas a erosionar su prestigio e integridad.
El magistrado acepta su personación al apreciar inicialmente un posible delito de calumnias, sin descartar que la investigación pueda determinar la existencia de otros delitos.
La petición también hacía referencia a supuestos intentos de intimidación relacionados con anotaciones halladas en las agendas de Leire Díez. Sin embargo, Pedraz, apoyándose en el criterio de la Fiscalía, considera que no existen elementos suficientes para abrir nuevas líneas de investigación basadas únicamente en esas anotaciones.
La decisión judicial llega en el marco de una causa que analiza si existieron actuaciones organizadas para desacreditar a funcionarios, jueces o investigadores vinculados a procedimientos sensibles para el PSOE.
