Tanto desde Zarzuela como desde Exteriores, han puesto el acento en que «este viaje se enmarca en un contexto de intensificación de las relaciones bilaterales entre ambos países» y en que permitirá reforzar «los vínculos de cercanía y afinidad que unen a ambos pueblos».
Por su parte, la Cancillería mexicana ha manifestado que ambos países «continúan fortaleciendo sus lazos diplomáticos en beneficio de la relación y del bienestar de sus pueblos».
Como se recuerda, el Rey aceptó la invitación cursada por Sheinbaum, que se produjo en un nuevo momento de acercamiento entre los dos países después de que el monarca reconociera a mediados de marzo que hubo «mucho abuso» durante la Conquista y admitiera que aquellos comportamientos vistos desde la óptica y los valores actuales no son como para sentirse «orgullosos
El Rey y la presidenta han escenificado el acercamiento entre ambos países en su primer encuentro en México. El secretario de Relaciones Exteriores mexicano,Velasco, era el encargado de dar la bienvenida al monarca a su llegada al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, tras lo cual ha sido recibido por Sheinbaum en el Palacio Nacional, donde ambos han posado para una foto conjunta antes de mantener la reunión bilateral.
«En Palacio Nacional, tuvimos una cordial reunión con el rey de España, Felipe VI. Conversamos sobre la importancia de los pueblos originarios a lo largo de la historia y de los vínculos entre México y España. Coincidimos en fortalecer la relación bilateral en beneficio de nuestras naciones», ha señalado la mandataria en un mensaje en redes sociales.
Por su parte, Exteriores, se ha referido al encuentro como un impulso para las «excelentes e intensas» relaciones «fraternales» entre ambos países, así como una manera de reforzar la «hermandad, amistad y cooperación» de cara a la próxima Cumbre Iberoamericana los días 4 y 5 de noviembre en Madrid.

