El ataque sufrido por el portacontenedores Ever Lovely en el estrecho de Ormuz ha llevado a algunas navieras a replantearse sus planes de navegación en la zona, aunque el tráfico marítimo continúa fluyendo en ambas direcciones a través de este paso estratégico para el comercio mundial de energía. Según datos de seguimiento de buques recopilados por Bloomberg, varios petroleros siguen transitando por la ruta gestionada por Omán y coordinada por Estados Unidos, incluidos dos cargueros completamente cargados que abandonan el golfo Pérsico y cuatro grandes petroleros vacíos que se dirigen hacia la región para recoger crudo. Aunque algunas compañías han ordenado a sus barcos permanecer temporalmente en el golfo mientras revisan las condiciones de seguridad, el incidente no ha interrumpido por completo la progresiva normalización del tráfico tras el acuerdo provisional de paz alcanzado entre EEUU e Irán.
