Según la información publicada por El Debate, Wells compartía despacho con Gertrudis Alcázar, también vinculada a las pesquisas judiciales.
La empleada figura como personal de confianza adscrito a la oficina del expresidente y, de acuerdo con la información difundida, desempeña sus funciones en un equipo que también integra José Miguel Vidal Zapatero, primo del exjefe del Ejecutivo y responsable de gabinete.
La documentación citada señala que, durante el registro efectuado por la UDEF en mayo de 2026, los agentes intervinieron material y equipos informáticos del despacho compartido por Wells y Alcázar. Asimismo, se habría detectado la existencia de cuentas de correo relacionadas con el PSOE.
La investigación judicial, dirigida por la Audiencia Nacional, examina la actividad desarrollada desde la oficina de Zapatero en relación con una presunta trama de corrupción. El juez instructor sostiene que desde esas dependencias se habrían coordinado comunicaciones y gestiones bajo investigación.
La publicación también destaca que el Gobierno no ha detallado los gastos asociados a la oficina del expresidente ni ha aclarado determinadas cuestiones relativas a su financiación. Mientras tanto, el Ejecutivo mantiene su respaldo político a Zapatero y apela al respeto de la presunción de inocencia.
Además de los recursos previstos para los expresidentes, Zapatero conserva otras prerrogativas, como escolta y medios de seguridad. La falta de explicaciones sobre el uso de algunos de estos recursos sigue siendo objeto de controversia política y de críticas por parte de la oposición.
