El litigio se centraba en los pagos realizados por el club a agentes e intermediarios en operaciones de fichajes y renovaciones de futbolistas. Hacienda sostenía que esas comisiones correspondían realmente a los jugadores y que, al asumirlas el club, debían considerarse una retribución en especie sujeta a retenciones fiscales.
Tras más de una década de recursos, el Supremo ha rechazado el criterio de la Agencia Tributaria y ha concluido que la Administración utilizó un procedimiento inadecuado para fundamentar la regularización. Además, considera que la Audiencia Nacional no podía introducir posteriormente la figura de la simulación contractual para justificar una liquidación que Hacienda nunca sustentó en ese argumento.
El fallo supone la anulación de las liquidaciones tributarias y, como consecuencia directa, la desaparición de la multa impuesta al club. Los magistrados recuerdan que una sanción no puede mantenerse cuando desaparece la deuda tributaria que le sirve de base.
La sentencia consolida además la doctrina del Alto Tribunal sobre los límites de la potestad de calificación de la Administración tributaria. El Supremo establece que los jueces no pueden validar una regularización fiscal recurriendo a argumentos distintos de los utilizados inicialmente por Hacienda para justificarla.
Con esta resolución, el Atlético de Madrid pone fin a uno de los procedimientos fiscales más relevantes de su historia reciente y logra una victoria definitiva frente a la Agencia Tributaria tras más de diez años de litigio.
