Los ministros de Exteriores de los Veintisiete han acordado incorporar 1.600 personas y entidades vinculadas al sector militar e industrial ruso.
Con esta decisión, la lista de sancionados supera los 3.000 nombres. Más de la mitad de las nuevas inclusiones están relacionadas con la producción de misiles balísticos.
La Alta Representante para la Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, señaló que el objetivo es dificultar la fabricación de armamento ruso y reducir la capacidad de producción del sector militar.
La medida se adopta en un contexto de intensificación de los ataques sobre infraestructuras ucranianas y de preocupación en varios Estados miembros por las actividades atribuidas a Moscú en territorio europeo.
Bruselas también ha reiterado la importancia de mantener la coordinación con Estados Unidos en relación con la política de presión sobre Rusia.
