Recuerda que “un país que apuesta por una transición energética cuyo objetivo pasa por la reducción de emisiones “no puede prescindir de la energía nuclear”. Subraya que el año pasado la nuclear representó el 26% de la electricidad libre de emisiones que se generó en nuestro país.
En España las siete centrales nucleares operativas fueron inauguradas entre 1983 y 1988. En ese lustro se pusieron en marcha Almaraz I y II (1983 y 1984), Ascó I y II (1984), Cofrentes (1985), Trillo (1988) y Vandellós (1988). Estas instalaciones energéticas cuentan con autorizaciones de funcionamiento que se han ido prorrogando de ciclo en ciclo. El último de ellos lo ha hecho condicionado por el ‘Protocolo de intenciones’ de marzo de 2019 que planteaba el cierre nuclear para 2035.
Estados Unidos es el país líder en número de centrales y en periodo de autorización concedida. Actualmente cuenta con 94 reactores nucleares. De ellos, la mayoría, 71, tiene autorización para operar hasta los 60 años a los que suma otra veintena que han sido autorizados para funcionar hasta que cumplan los 80 años.
Al cierre del año pasado en el mundo había 413 reactores nucleares operativos, de los que 142 cuentan con permisos para funcionar hasta cumplir los 60 años de actividad. Además de las centrales nucleares estadounidenses, en otros muchos países también han dado ese paso de prolongar hasta los 60 años la actividad de estas instalaciones energéticas. Lo han hecho, por ejemplo, en nueve centrales rusas, ocho japonesas, seis suecas, cinco finlandesas, cinco checas, cuatro suizas, etc.
En los últimos años en torno a la energía nuclear se ha producido una suerte de renacer que se constata en el crecimiento que a lo largo del mundo experimenta. A los 413 reactores que ya están activos se suman otros 70 reactores que están ahora en construcción.
Ugalde asegura que la nuclear se ha consolidado como un activo esencial “para la estabilidad y la firmeza del sistema eléctrico” de nuestro país, al que aporta algo más del 19% de la generación total de energía. Sólo el año pasado los siete reactores aportaron 31.846 GWh, convirtiéndose en la segunda fuente energética del país empatada con la solar fotovoltaica y sólo por detrás de la eólica, que representó el 23% del ‘mix’ de energía. Las centrales con mayor producción fueron Ascó I (8.338 GWh), Almaraz I (7.969 GWh) y Vandellós II (7.715 GWh).
