Ante la falta de nuevos presupuestos, el Gobierno se ve obligado a modificar y ampliar créditos de forma continuada para adaptar el gasto a nuevas necesidades. Solo en el primer trimestre de 2026, estas modificaciones alcanzaron los 31.863 millones de euros, lo que supone un incremento del 107% respecto al mismo periodo del año anterior, según datos de la IGAE.
La cifra no solo más que duplica la registrada en el primer trimestre de 2025, sino que triplica la de 2024, primer año con los presupuestos de 2023 prorrogados. Esta evolución muestra una aceleración clara del recurso a los retoques presupuestarios, que en 2026 ya alcanzan niveles récord: mientras que entre 2024 y 2025 el aumento interanual fue de unos 5.000 millones, este año el salto supera los 16.000 millones, evidenciando el creciente desfase entre las cuentas vigentes y las prioridades actuales de gasto.
Por departamentos, el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa concentró cerca del 40% de las modificaciones en el primer trimestre, con 12.401 millones de euros, principalmente vinculados a las necesidades financieras y a las ayudas del paquete anticrisis aprobado tras el estallido de la guerra en Irán.
A continuación se sitúan los sistemas de financiación de las entidades territoriales y el refuerzo del presupuesto de Agricultura, destinado sobre todo a ayudas al sector agrario por el conflicto en Oriente Medio y por los daños causados por las borrascas. Defensa ocupa el cuarto lugar, en el marco del compromiso del Gobierno con la OTAN de elevar el gasto militar hasta el 2% del PIB.
Esta dinámica no es puntual. En 2025, Hacienda aprobó modificaciones de crédito por casi 77.000 millones de euros, más de 24.000 millones por encima de 2024, y el ritmo registrado a comienzos de 2026 apunta a un nuevo máximo histórico al cierre del ejercicio. Además, muchas de estas ampliaciones se aprueban sin pasar por el Congreso, al realizarse sobre el presupuesto prorrogado de 2023, lo que permite al Ejecutivo reordenar partidas sin el mismo nivel de control parlamentario.
Precisamente esta práctica ha sido criticada por el consejero del Tribunal de Cuentas Morillas, quien advierte de que durante toda la legislatura no se ha presentado ningún proyecto de Presupuestos en el Congreso. A su juicio, esta situación vacía de contenido el control parlamentario previsto en la Constitución y priva a la Cámara y a la ciudadanía de debatir la verdadera hoja de ruta económica del Gobierno.
