La acusación, sin precedentes a este nivel institucional, viene a colación de los expedientes sancionadores que está abriendo la CNMC por el apagón masivo ocurrido en España en abril de 2025, y otras oscilaciones de tensión eléctrica ocurridos en España hasta dos años antes de ese colapso.
Hay que recordar que Redeia es un grupo semiestatal, participado en un 20% por el Estado, a través de la Sepi. Su filial Red Eléctrica es una de las empresas expedientadas por la CNMC, que ya ha abierto más de medio centenar de procedimientos, algunos de ellos de carácter muy grave. Es el caso de Red Eléctrica, aunque también el de otras empresas, como Endesa e Iberdrola. Sin embargo, hasta ahora, solo había reaccionado públicamente Redeia.
Su filial presentó ayer alegaciones al expediente sancionador incoado por la dirección de energía de la CNMC. En dichas alegaciones Red Eléctrica, «defiende y demuestra la plena adecuación de su actuación a la normativa vigente y que no existe infracción alguna que pueda serle atribuida, adjuntando todas las pruebas demostrativas de dicho cumplimento, lo que, a juicio de la compañía, debe conducir al inmediato archivo del expediente», dicen los responsables de la empresa.
«Todo ello pese a la falta de la más mínima precisión necesaria sobre los hechos en los que la CNMC fundamenta su imputación, lo que coloca a Red Eléctrica en una situación manifiesta de indefensión en la que, en contra de toda lógica, se ve obligada a probar su inocencia». Esta falta de precisión, dice REE, «es incompatible con la complejidad técnica y el carácter exhaustivo del procedimiento previo tramitado por el regulador, al que Red Eléctrica ha aportado, a petición del propio regulador, más de medio centenar de informes y documentos que evidencian la improcedencia del procedimiento sancionador contra el Operador del sistema. Documentación que, sin embargo y sorprendentemente, no se incorpora en el expediente sancionador».
Remata REE diciendo que todo esto «pone de manifiesto, la situación de conflicto de interés públicamente conocida de la CNMC, lo que comprometería las debidas garantías de imparcialidad y objetividad».
