La compañía considera que el empresario vinculó de forma implícita a la empresa pública con una presunta trama de comisiones relacionada con contratos ferroviarios.
Según Renfe, las afirmaciones de Aldama hacían referencia al contrato adjudicado en 2021 a Alstom y Stadler para la fabricación de 211 trenes de Cercanías por 2.445 millones de euros, la mayor licitación de este tipo en la historia de la empresa.
Durante su testimonio, Aldama aseguró haber abordado esa adjudicación con la entonces presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, y sostuvo que existía interés en obtener financiación para el PSOE y la Internacional Socialista. También afirmó haberse reunido con responsables de Stadler junto a Koldo García.
Renfe entiende que estas manifestaciones, realizadas de forma voluntaria y ajenas a su defensa procesal, perjudican la reputación de la compañía al sugerir irregularidades en la adjudicación del contrato.
La empresa plantea una querella por presuntas injurias graves y, de forma subsidiaria, por calumnias. Además, ha solicitado acceso a la grabación de la vista oral. La decisión final corresponderá a la Sala Segunda del Supremo, ya que la ley exige autorización judicial previa cuando las supuestas injurias o calumnias se producen durante un procedimiento judicial.
