Esta cotización, que entró en vigor en 2025 tras ser aprobada en la última reforma de pensiones, aplica solo a los salarios superiores a 61.214 euros anuales y ha experimentado un incremento en sus ingresos del 73% en comparación con el año pasado. Si el ritmo de ingresos avanza igual que lo ha hecho hasta ahora, la cuota de solidaridad recaudará más de lo previsto inicialmente por el ministerio. Las previsiones apuntaban un aumento de ingresos del 42% respecto al año pasado y una recaudación de la cotización de 567 millones. Una previsión recogida en la memoria de impacto de las normas legales de cotización y trasladada por la ministra del ramo, Elma Saiz, hace algo menos de un mes en la Comisión del Pacto de Toledo.
Teniendo en cuenta los ingresos previstos, en los primeros cinco meses del año el Ejecutivo habría ingresado un 55% de lo esperado para el conjunto de 2026. Según explicaban estas previsiones de ingresos, el aumento del empleo de este año, junto a los mayores salarios y el incremento anual de la cuota explican el alza en los ingresos. A nivel general, fuentes del Ministerio también trasladaron tras la publicación de estas previsiones que la creación de empleo explicará un aumento en las cotizaciones en 2026.
La segunda parte de la reforma de pensiones, aprobada en 2023, contaba con una serie de medidas para reforzar los ingresos de la Seguridad Social de cara a la jubilación del baby boom. La implementación de estas –cuota de solidaridad, MEI y aumento de las bases máximas de cotización– es gradual y conlleva un incremento todos los años. Y, aunque la norma se aprobó en 2023, la cotización extra a los sueldos más altos no entró en funcionamiento hasta enero de 2025.
En concreto, la reforma de pensiones impulsada por el exministro de Seguridad Social y actual gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, incluyó una subida anual del MEI hasta alcanzar el 1,2% en 2030. Este año, la cuota creció 0,1 puntos porcentuales hasta el 0,9%, la mayoría (un 0,8%) pagada por las empresas. El funcionamiento de la cotización adicional de solidaridad es similar, aunque su despliegue llega hasta 2045. Esta cuota se aplica solo a aquellos sueldos que superen la base máxima de cotización (es decir, que excedan los 5.100 euros mensuales en 2026). La cotización aumentó este año 0,23 puntos en el primer tramo; 0,25 puntos en el segundo, y 0,29 en el tercero.
A diferencia del incremento del empleo, que depende del ciclo económico, el aumento del MEI, de la cuota de solidaridad y de las bases máximas está fijado por ley y continuará produciéndose de forma automática durante los próximos años. Es decir, incluso con una moderación del mercado laboral, estas cotizaciones seguirán aumentando por el calendario previsto en la ley
