El Banco de la Reserva de Australia (RBA) ha decidido por unanimidad mantener los tipos de interés en el 4,35%, tras tres subidas consecutivas desde comienzos de año. La entidad considera que las condiciones financieras ya son más restrictivas y que persiste una elevada incertidumbre sobre la evolución de la economía y la inflación.
En un comunicado, el RBA señala que el conflicto en Oriente Medio sigue representando un riesgo para los precios, especialmente por su impacto sobre el mercado energético. El banco advierte de que las tensiones en el suministro de petróleo podrían mantener elevada la inflación durante más tiempo del previsto.
La institución también reconoce que un periodo prolongado de incertidumbre podría frenar el crecimiento económico, tanto en Australia como en el exterior. No obstante, destaca que algunos de sus principales socios comerciales han mostrado una resistencia mayor de la esperada gracias al impulso de la inversión vinculada a la inteligencia artificial.
Pese a que la economía parece desacelerarse en línea con las previsiones, el RBA insiste en que la inflación sigue siendo demasiado alta. Por ello, ha optado por mantener los tipos mientras evalúa el efecto de los incrementos ya aplicados.
Además, el banco central no espera que la inflación vuelva al punto medio de su objetivo hasta finales de 2027 y advierte de la existencia de riesgos al alza. En consecuencia, deja abierta la puerta a nuevas subidas de tipos si las presiones inflacionistas se intensifican.
El RBA recalca que seguirá guiándose por los datos económicos y que está preparado para actuar cuando sea necesario con el objetivo de garantizar la estabilidad de precios y el pleno empleo.
